Cuando se habla de tratamientos contra la caída del cabello, uno de los medicamentos que más se menciona y prescribe es el finasteride o finasterida.
Un fármaco se utiliza principalmente para tratar la alopecia androgenética, pero como cualquier medicamento puede provocar reacciones adversas en algunos pacientes.
¿Has llegado aquí tras buscar “finasteride efectos secundarios” y quieres saber cómo funciona y cuáles son sus posibles contraindicaciones para saber si te conviene o no? Sigue leyendo.
¿Qué es el finasteride y cómo actúa?
El finasteride es un medicamento que actúa sobre la enzima 5-alfa reductasa, responsable de convertir la testosterona en dihidrotestosterona DHT; una hormona que está directamente implicada en la miniaturización del folículo en personas con alopecia androgenética.
Al bloquear esta conversión hormonal, el medicamento ayuda a frenar la caída del cabello y mantener la densidad capilar. Razón por la que se prescribe con frecuencia en hombres que buscan ralentizar la progresión de la alopecia.
Además, el finasteride también se utiliza en dosis distintas para tratar la hiperplasia prostática benigna, una afección relacionada con el aumento del tamaño de la próstata.
Finasteride: efectos secundarios que pueden aparecer
Las investigaciones realizadas hasta la fecha sobre “finasteride efectos secundarios”, han revelado que las contraindicaciones asociadas a este compuesto están relacionados con la esfera hormonal y sexual, siendo los efectos adversos más habituales los siguientes:
- Disminución de la líbido.
- Disfunción eréctil.
- Disminución del deseo sexual.
- Alteraciones en el volumen de semen.
Los estudios clínicos indican que solo un porcentaje de pacientes experimenta estas reacciones y, también, que en la mayoría de los casos, estos desaparecen al suspender el tratamiento.
En otras palabras, la mayoría de los hombres que toman finasteride no presentan complicaciones relevantes, aunque es fundamental probarlo bajo supervisión médica.
También es habitual que el tratamiento se complemente con otras opciones terapéuticas, como el minoxidil para frenar la caída del cabello, especialmente cuando se busca un abordaje más completo frente a la alopecia.
¿Existe el llamado síndrome post finasteride?
Uno de los efectos adversos sobre los que más se ha escrito es sobre el síndrome postfinasteride. Una condición en la que ciertos síntomas persistirían tras dejar el medicamento como lo son la disfunción sexual prolongada, cambios en el estado de ánimo, la fatiga o la aparición de ciertas alteraciones cognitivas.
Algunas publicaciones científicas también mencionan casos aislados de pensamientos suicidas, aunque la relación directa sigue siendo objeto de investigación. Lo que de momento sabemos al respecto a través de las agencias reguladoras es que estos casos son poco frecuentes y todavía se estudia su mecanismo exacto.
¿Puede la finasteride aumentar el riesgo de cáncer?
Otra duda frecuente es si el finasteride podría aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Una cuestión que se ha tratado de resolver a través de diferentes estudios que han analizado especialmente la relación de este compuesto con el cáncer de próstata.
En algunos ensayos clínicos se observó una reducción en el número total de diagnósticos, aunque se detectó una mayor proporción de cáncer de próstata de alto grado en determinados grupos. Por este motivo, el seguimiento médico es importante.
También se ha comprobado que este medicamento puede influir en los niveles de antígeno prostático específico, un marcador utilizado en el diagnóstico prostático. Algo que debe tenerse en cuenta durante las revisiones médicas.
En casos muy raros, se han descrito alteraciones mamarias o incluso cáncer de mama en hombres, aunque la incidencia es extremadamente baja.
¿Qué alternativas existen si el tratamiento con finasterida no funciona?
En los casos en los que el tratamiento farmacológico no logra detener la alopecia, existen otras opciones dentro de los tratamientos capilares. Entre ellas se encuentran:
- Terapias tópicas como el minoxidil.
- Mesoterapia capilar.
- Plasma rico en plaquetas.
- Trasplante capilar en Turquía o un centro especializado para recuperar densidad en zonas donde el folículo ya no está activo.
Entre las alternativas complementarias, muchos pacientes valoran la mesoterapia capilar para fortalecer el cabello, especialmente cuando el objetivo es mejorar la calidad del cabello existente y reforzar otros tratamientos médicos.
Cuando la alopecia ya ha avanzado demasiado y el folículo ha dejado de estar activo, una de las opciones más eficaces puede ser el microinjerto capilar, que permite recuperar densidad de forma permanente en zonas despobladas.
Uno de los centros más reputados es el de Cosmedica, donde el Dr. Levent Acar emplea técnicas avanzadas como la Micro Sapphire DHI, que combina precisión quirúrgica con una recuperación más rápida.
Puedes conocer casos reales de pacientes en la sección de antes y despues de trasplante capilar, y relacionadas con el precio trasplante capilar Turquía en el apartado dedicado al coste del injerto de pelo en este centro.
¿Cómo es un trasplante capilar moderno?
El trasplante capilar actual utiliza técnicas mínimamente invasivas, como, por ejemplo, el método FUE combinado con la técnica Micro Sapphire DHI. Este procedimiento consta de tres pasos:
- Extracción individual de folículos mediante micro punch.
- Apertura de microcanales con una hoja de zafiro para incisiones más precisas.
- Implantación directa con un implanter pen que protege los injertos.
Este proceso permite redistribuir folículos pilosos resistentes a la DHT desde la zona donante en un injerto capilar hacia las áreas con menor densidad.
Quienes están valorando esta opción también suelen interesarse por el postoperatorio y por la evolución real del resultado. En ese sentido, puede ser útil revisar qué ocurre durante el primer mes de evolución tras un injerto capilar y conocer de antemano los posibles efectos secundarios del injerto capilar.
La evaluación médica individual y el seguimiento durante el tratamiento con finasterida u otro fármaco similar son fundamentales para reducir riesgos.
Si, por lo que sea, no es para ti, nada está perdido: existen alternativas como el trasplante capilar que pueden ofrecer resultados de calidad y duraderos.